Mes: septiembre 2017

Nueva York a Shangai en 39 minutos

Vivo a siete horas y media en avión de Madrid, ciudad en la que viven muchos de mis amigos y la mayor parte de mi familia. Y son muchas las ocasiones en las que echo de menos mi casa y mi gente.

No se dónde trabajarán ni vivirán mis hijos, pero cuando lo pienso, no consigo despegarme de la sensación de que este mundo tan diverso nuestro, es cada vez mas pequeño.

A mis 27 seguidores de twitter

Este post se lo dedico a mis 27 seguidores de Twitter. Para que luego digan que los amigos de las redes sociales no son de verdad… pues yo tengo más amigos en la vida real que seguidores en Twitter, así que deben ser de verdad de la buena… Claro que a lo mejor es porque me abrí la cuenta hace dos años, le di a seguir a mis amigos, ellos a mí también, y nunca más volví a entrar en Twitter. Quién sabe si ahora tengo miles de seguidores porque he sido trending topic por ser la persona más inactiva durante los últimos 2 años y están ahí todos expectantes a ver cuándo escribiré .. ya me los imagino a todos, ¿Será hoy? ¿Será hoy?

Yo fui a Puebla

Hoy he recibido una invitación por facebook de mi colegio. Me la ha enviado mi antigua profesora. Y por supuesto, nada más aceptar he entrado en la página para ver como siguen.

Recuerdo mi colegio. El olor a plastidecor de la clase de preescolar. La zona donde dejábamos el almuerzo para el recreo. El mural de los dibujos bonitos. Recuerdo que ya entonces había grupos de niñas más o menos populares. ¡Madre mía, si solo teníamos 4 o 5 años!

Parricidas con chupete

El parricidio se define como “el delito que se produce al matar a un familiar, ascendiente o descendiente, especialmente al padre o a la madre”. Atendiendo a esta definición, es lógico entender que aquel que comete un parricidio sería un parricida. Lo que no sé es si provocar la “muerte cerebral del ascendiente o descendiente” también te hace merecedor de este calificativo. En cualquier caso, yo voy a partir de esta premisa y voy a analizar a unos temibles asesinos de mentes: Los parricidas con chupete, también conocidos como bebés.

Grandes mentiras de la historia

Durante muchos años me he sentido estafada por la historia, o la sociedad, o mis padres, o por la educación o no sé muy bien por quién, pero estafada. Cuantas mentiras me han acompañado sin darme cuenta a lo largo de mi vida, o bueno, no le llamemos mentiras, llamémosle asunciones erróneas que no fueron corregidas en ningún momento.

Cabeza de salami

La ausencia del gen G en mi ADN (responsable del glamour), me lleva a asombrarme de determinadas situaciones que para muchas, me imagino, serán lo más normal del mundo. Por ejemplo, en el día de ayer decidí ir a la peluquería a ver si lo mío tenía solución. Pues bien, tras comprobar los buenos resultados de una compañera, opté por una pelu de lo más chic.

Trip Advisor, Tip Advisor o Rip Advisor

Me considero una chica normal, como todas imagino, quiero decir, que todas nos consideramos normales, ¿no es así? ni mucho de esto, ni poco de lo otro, lo que viene siendo normal dentro de nuestro propio rasero subjetivo, personal, único e intransferible.

Y tú, ¿cómo lo recuerdas?

Es verano en Boston. Nos hemos mudado a una zona nueva y todavía no conocemos a mucha gente. Estoy sola con los niños ellos en el parque, sentada mientras ellos juegan, esperando a que me llamen cuando tienen algún nuevo logro,  alguna dificultad, o se hacen algún arañazo. Los veo felices. Corren, se acercan a otros niños, suben y bajan de los columpios. Y lo hacen de forma ajetreada, como si no tuviesen tiempo para jugar todo lo que les gustaría