Cómo negociar con Bitcoins sin comprarlos

Los contratos de futuros son un producto financiero que permite que dos personas hagan una compra-venta de un producto, a un precio acordado en ese momento, pero efectivo en una fecha determinada del futuro.

Tras la noticia de que a partir del domingo 10 de Diciembre, el mercado de futuros de Chicago activaba una primera herramienta para negociar contratos de futuros de Bitcoin, parece que el precio de las criptomonedas se ha disparado.

Este post trata de ayudar a entender un producto complejo como los contratos de futuros. Y lo hace a través de la historia de Juan y Gonzalo. Finalmente veremos qué aplicación tiene al mundo de Bitcoin y por que puede influir la noticia en el precio de las criptomonedas.
El cuento de los contratos de futuros.

Juan, Gonzalo y sus preocupaciones con el trigo

“Juan trabaja en el campo. Cada mañana se levanta al amanecer y después de desayunar se da un paseo por sus tierras. Están dedicadas al cultivo de trigo. Su familia siempre ha trabajado en el campo y aunque es un trabajo duro, también es reconfortante puesto que permite a muchas familias comer.

En la caminata de hoy, Juan está preocupado. Aunque no le ha dicho nada a la familia, las cuentas no están muy bien, no hay mucho dinero. La cosecha del año anterior no fue muy buena y este año tuvo que gastarse más dinero en semillas nuevas. Juan está convencido de que con las nuevas semillas, la cosecha será mejor. El único problema es que no puede vender al precio del año pasado. Tiene que vender más caro con el fin de soportar todos los gastos que ha tenido en la siembra y mantenimiento, pagarle a los jornaleros de la cosecha y mantener a su familia durante todo el año.

Juan ha hecho cuentas. Si pudiese vender la mitad de la cosecha (1 tonelada de trigo) al precio del periódico de esa mañana, podría cubrir gastos e ir sobre seguro. La otra mitad de la cosecha, la podría dejar para finales del verano y venderla a precio de mercado, ya que cree que el precio subirá (aunque no está seguro).

Por otro lado está Gonzalo. Tiene un almacén de trigo y durante años ha ido suministrado harina a un montón de buenos clientes que confían en el. La época con más trabajo de Pepe es tras la cosecha, cuando los agricultores vienen con el trigo que acaban de recoger.

Gonzalo se teme que este año el precio del trigo suba. Sabe que tras la mala cosecha del año anterior, muchos agricultores han empezado a plantar maíz y los pocos que tienen trigo, elevarán los precios.

Gonzalo ha hecho cuentas. Si pudiese comprar una tonelada de trigo al precio del dia, podria dar salida a toda la demanda de sus principales clientes. Aún le quedaría un remanente de dinero para comprar más trigo al final de la cosecha si el precio bajase.

A Juan y a Gonzalo les encantan las carreras de caballos.
Un día coinciden en el hipódromo y tras contarse sus mutuas preocupaciones se les ocurre una solución que podría venirles bien a los dos.

-Oye Gonzalo – comenta Juan,
-Qué te parece, si te vendo una tonelada de trigo al precio que tiene hoy y tu me das el dinero en dos meses, cuando termine la cosecha y yo esté listo para llevártelo.

-Vamos a ver,- dice Gonzalo- lo que me estás diciendo es que hacemos un contrato a fecha de hoy y con el precio del trigo de hoy, en el que los dos nos comprometemos a intercambiar el dinero por el trigo en dos meses?

-¡Eso es! Con esa certeza ambos cubrimos nuestros negocios y el riesgo será menor.
Los dos amigos, complacidos con la solución, firmaron un contrato y dos meses más tarde lo hicieron efectivo.

Para los más interesados, el precio del trigo aquel año subió muchísimo con lo que Juan pudo vender el excedente que no había comprometido con Gonzalo mucho más caro y tuvo un beneficio extra que le permitió hacer mejoras en su maquinaria.

Gonzalo sin embargo, se salvó con el trato de Juan. Si hubiese esperado al precio de final de la cosecha, sólo hubiese podido comprar trigo para un tercio de sus clientes.

A los dos amigos, les pareció tan buena la manera, que contaron lo que habían hecho a otros colegas, que empezaron a hacer contratos con fecha futura. Primero quedaban en la plaza del pueblo para firmarlos, pero poco a poco se les hizo necesario un local. Lo llamaron el mercado de futuros.”

Contratos de Futuros

Tal y como se aprecia en la historia anterior, un contrato de futuros es un contrato cerrado donde se establece una materia, bien o producto a un precio, en una cantidad determinada y cuyo vencimiento está en el futuro. Lo que se busca es asegurar un precio fijo hoy para una operación que tendrá lugar en el futuro.

El mercado más grande de futuros hasta la II Guerra Mundial, estaba en Osaka (Japón) y nació entorno al tráfico de arroz, con contratos a futuro entre los recolectores de arroz y los dueños de los almacenes. El exchange de futuros más grande a día de hoy está en Chicago y se llama CME. En el caso concreto de España, el mercado de futuros está regulado, controlado y supervisado por Ministerio de Economía y la CNMV y se llama MEFF (Mercado Español de Futuros Financieros), ejerce como cámara de compensación y como mercado.

A partir de 1970, los mercados de futuros dejaron de ser un mercado restringido al mundo de la agricultura y se abrió a otros instrumentos financieros. Esto dio lugar a la posibilidad de especular con la evolución del precio desde las fechas de contratación hasta la de vencimiento.

El mercado de futuros está regulado y las materias tienen que cumplir niveles de calidad.

Los contratos son estándar y los intercambios entre las partes se hacen través de la cámara de compensación.

Los contratos de futuros permiten a los operadores especular sobre el precio de un activo sin tener que poseer el activo.

En el caso particular de Bitcoin, la existencia de contratos de futuros permiten que no sea necesario pagar su valor mínimo inicial de 5 Bitcoins, sino que puedes empezar a operar con un depósito de buena fe cuyo valor puede oscilar entre el 5 o el 10% del valor del contrato. Osea, simplificando, puedes operar por valor de $150.000 invirtiendo solo $15.00.

Esto significa que si la negociación es exitosa puedes ganar mucho dinero, pero también significa que las pérdidas pueden ser desastrosas.

Los especuladores se benefician comprando o vendiendo el contrato antes de que el precio del activo se mueva en cierta dirección. Patrick Thomphson, en su artículo en CoinTelegraph, explica con detalle cómo funcionan los contratos de futuros de Bitcoin.

El responsable del CFTC – Commodity Futures Trading Commission comenta que las monedas virtuales son algo nuevo que que son un reto para todos – artículo

 



Categorías:dinero, economia, tecnología

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